Alex cierra la puerta y se sienta en el suelo a pensar, apretándose el
corte de la mano deseado morir desangrado. Se levanta y va con paso sigiloso
porque no ve. Sale de su habitación y se asoma a la cocina donde hay toda la
familia reunida incluso Lisa con un pañuelo en la cabeza.)
Alex: (Balbucea) Lo lamento…
(Con la vista en el suelo).
(Lisa ahoga una exclamación al ver la camisa de Alex llena de sangre.
John le hace una seña a Lisa. Lisa coge a las niñas y se van. John se aproxima
a Alex atendiendo a la mano herida.)
Alex: No sé lo que pasó, papá… (Sin levantar la pista).
John: Yo también tengo miedo,
hijo.
Alex: (Preguntando con voz de hilo.)
¿Se va a morir la mamá?
John: No lo sé, Alexander. Pon la
mano bajo el chorro de agua fría.
(John lava la sangre, examina el corte y le pone un analgésico y le
pone puntos. Le aplica una crema desinfectante y le venda la mano.)
Alex: De todos modos se le iba a
caer el pelo a la mamá, ¿verdad?
John: Si, por la quimioterapia.
Es preferible cortarlo de una vez que verlo caerse a puñados. Es lo de menos,
hijo volverá a crecerle. Siéntate, debemos hablar.
Alex: Perdóname, papá… Voy a
trabajar para reponer todo lo que rompí.
John: Está bien, supongo que necesitabas desahogarte.
No hablemos más de eso, hay otras cosas más importantes que debo decirte.
Tendré que llevar a Lisa a un hospital en Texas donde le harán un tratamiento
muy largo y complicado. Es el único sitio donde pueden hacerle.
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